TLP, es un trastorno que está cada vez más presente. Se trata del trastorno límite de la personalidad, también conocido como Borderline. Quienes lo padecen sufren de emociones intensas y cambiantes. Las personas que padecen TLP suelen experimentar cambios bruscos en su estado de ánimo, lo que puede llevar a episodios de ira, ansiedad, tristeza o euforia.
Estas personas tienen una imagen exageradamente negativa de sí mismas y poca autoestima. Su identidad es inestable y pasan con frecuencia de sentirse despreciadas a sentirse llenas de admiración por sí mismas. Sus relaciones sociales son turbulentas, a menudo experimentando rupturas y reconciliaciones rápidas. También pueden tener miedo al abandono y hacer esfuerzos desesperados por evitarlo.
El TLP se caracteriza por cuatro categorías principales de síntomas: problemas en las relaciones, impulsividad, inestabilidad emocional e identidad distorsionada. Las personas con este trastorno pueden tener problemas para controlar sus impulsos y comportamientos, incluso si éstos son claramente perjudiciales. En algunos casos pueden tener incontrolados comportamientos autodestructivos, como la autolesión o intentos de suicidio.
El diagnóstico del TLP se basa en la evaluación clínica realizada por un psicólogo. La persona con TLP pueden llevar vidas gratificantes con el tratamiento adecuado y el apoyo continuo.